Si algo bueno tienen las redes sociales, es que cualquiera puede informar de cualquier evento en cualquier momento y desde cualquier lugar. Podemos enterarnos de casi todo en el mismo momento en que ocurre. Si algo malo tienen, es que el informador no siempre sabe realmente lo que ocurre, no siempre tiene conocimientos como para hablar del tema (o directamemte miente) y, lo peor de todo, quien lo lee no siempre sabe discernir si quien informa es un entendido o alguien que dice lo primero que se le ocurre (si encima se trata de un troll, el resultado puede llegar al esperpento). Sólo cuando alguien es testigo directo, conoce el tema y observa los despropósitos que se publican, puede ser consciente de hasta dónde puede llegar la desinformación por estos medios, muy especialmente si luego los “medios de comunicación” toman lo que se dice en las RR.SS como cierto sin contrastar antes los datos.

Un F-18 de Zaragoza, el “culpable” de todo.

Hará cosa de un par de semanas pude comprobarlo. Se da el caso de que dos cazas F-18, procedentes de la base de Zaragoza, realizaron un ejercicio de navegación nocturna sobre Valencia. Hicieron una aproximación al aeropuerto de Manises (sin llegar a aterrizar), sobrevolando posteriormente el sur de la ciudad. Al ser ya tarde por la noche (sobre las 22:45) el ruido se escuchó en casi toda la ciudad, a pesar de que la velocidad y ruta que siguieron se ajustó en todo momento a la operativa normal del aeropuerto. Sin embargo, en pocos minutos, las redes hervían con todo tipo de comentarios, alarmas, denuncias… Está claro que para el profano es un hecho extraño y tal vez preocupante, pero aún lo es más que se tengan más en cuenta las opiniones de cualquiera que las de alguien entendido que intente dar una respuesta fundada y razonable. Por increíble que parezca, las respuestas que pudiera dar algún controlador, mis compañeros de la Asociacion Valenciana de Spotters o yo mismo (que además pudimos ver el vuelo en directo), eran ignoradas o incluso rechazadas por bastantes usuarios. Es muy frustrante ver como cualquiera puede inventarse a voluntad lo que quiera y que su versión tenga más peso que la de un entendido. Si un ama de casa tiene más credibilidad en un caso así que un controlador o un trabajador del aeropuerto, mal asunto. Me gustaría ilustrar algunos ejemplos y, de paso, dar algunas respuestas, ya que es un hecho que, si bien no ocurre todos los días, tampoco es algo tan extraño (de hecho a los pocos días se repitió en Ibiza, posteriormente fue un Eurofighter el que repitió el vuelo en Valencia… por suerte con mucho menos jaleo). Algunos casos tenían toda la pinta de ser simple cachondeo, aunque por desgracia hay gente con tan pocas luces que, no sólo no se da cuenta de la guasa, sino que defiende el argumento a capa y espada. Claro, si lo dice Twitter debe ser cierto. Muy triste, la verdad.

Ovnis: la verdad está ahí fuera.

Hubo quien no tuvo reparos en afirmar que había visto un caza persiguiendo una luz roja, que debía ser un ovni y que el Ejército nunca lo admitiría. Curiosamente, este iluminado con tesis cercana a las conspiraciones de los chemtrails, era casi de los más coherentes. Bien podría ser una salida para investigar alguna intrusión en el espacio aéreo (recordemos el caso del TAE297 en noviembre del 79′). El único fallo es que la luz roja que perseguía el F-18 era, con un 99% de probabilidad de acierto, una de las luces de posición de su compañero. ‘Claro, tú sigue aceptando las mentiras del sistema, a ver si despiertas a la verdad de una vez…’.

Desde Rusia con… ruido.

Una variante del caso anterior. Alguien afirmó categóricamente que un avión de combate soviético había intentado una incursión en nuestro espacio aéreo y los F-18 habían sido desplegados para interceptarlo. A decir verdad, la idea no es descabellada. No hace demasiado tiempo se dio un caso de un avión ruso que se aproximó a la costa norte de España, tras ir bordeando las fronteras de la Unión Europea, poniendo a prueba las defensas de la OTAN. Pero claro, hablamos de una entrada por el norte. Entrar desde el Mediterráneo, sin sobrevolar ningún otro país europeo (o africano), que te va a interceptar si o si, es un poquito más complicado. Basta mirar un mapa para verlo. Más creíble sería que la incursión viniera de nuestros vecinos del sur, aunque desde que nuestros cazas tienen mayores prestaciones que los de cualquier nación norteafricana (por no mencionar las fragatas F100 montando el sistema Aegis de defensa), raro es que nadie se acerque tanto a nuestro espacio aéreo en esa dirección. Al margen de todo esto, afirmar rotundamente que hubiera algún avión ruso sobre Valencia (sin contar el vuelo matinal de Aeroflot), es una chorrada monumental.

Los supersónicos.

Una de mis favoritas. Alguno que otro afirmaba que los cazas habían sobrevolado la ciudad a velocidad supersónica. Varios aceptaron la explicación de por qué eso era de todo punto imposible, pero alguno lo discutía, alegando tener un hermano militar y que “entendía de eso”. Contra tal argumento, poco se puede objetar. Pero para los curiosos que aún crean en la desfasada y poco fiable Física, estos son los motivos por los que “creo” que no iban tan rápido (al margen de haberlos visto pasar esa noche y haber visto tambien a unos cuantos rozar el mach 1). De entrada los cazas (salvo en caso de genuína emergencia y con autorización) no pueden volar en supersónico fuera de unas zonas específicas y restringidas para uso militar,  a suficiente altitud y distancia de cualquier zona poblada para evitar molestias y daños. ¿Daños? Si, un caza que rompiera la barrera del sonido a poca altura sobre una ciudad produciría una onda de choque que seguramente no dejaría ni un cristal entero en un radio de varios kilómetros, aparte de destrozar los tímpanos de muchísima gente. Para entendernos, una mascletá puede rondar los 100/110 dB, el umbral del dolor y probable daño del tímpano llega alrededor de los 140 dB, un estampido sónico está rondando los 200 dB…  No tengo un hermano militar, pero creo que el teniente coronel del Ejército del Aire que me lo explicó hace años también es una fuente fiable.

Saludo desde un F-18 en la JPA de Zaragoza de 2008, detenido en la rodadura, a unos 100 metros, con teleobjetivo…

Saludos y buenas noches.

Al parecer el verdadero motivo del vuelo fue el lucimiento personal de los pilotos, volando a ras de los edificios, incluso hay quien afirma que vio perfectamente al piloto saludando desde la cabina. No sé si molestarme en rebatirlo, pero sin duda es algo digno de ver. Hablamos de ver al piloto saludando, desde dentro de la cabina de un F-18, en ascenso, de noche, con nubes (por si no lo había comentado), a no menos de 1 km. de distancia y a una velocidad que podía oscilar entre los 500 y 800 km/h. Lo increíble no es que lo viera, sino que haya gente que lo acepte sin dudar ni lo más mínimo. Más aún, tenemos pilotos tan preparados que pueden divisar a una persona en su balcón, de noche, a un kilómetro y soltar los mandos mientras vuelan en formación para saludar al respetable. Naturalmente, campeón.

¿Policía aérea?

Si, existe el término. De hecho varios de nuestros F-18 han estado realizando esa función desplegados en el Báltico hace poco, es una tarea en la que van rotando varias fuerzas aéreas de la Unión Europea. Sin embargo hay quien lo entiende de otra forma. Se dió la coincidencia de que esa noche también voló el helicóptero AW190 de Salvamento Marítimo (muy habitual escucharlo salir por la noche a realizar ejercicios) y parece ser que algún Super Puma de la cercana base de Bétera también se dejó oir. Unido a que alguien detectó ese día un supuesto aumento de presencia policial en la Estación del Norte, todo junto generó la hipótesis de que “estaban buscando a alguien, algo pasaba”. Con la parte de los helicópteros tendría cierta lógica, si alguien lo escucha pasar varias veces durante la noche,  puede pensar que algo están buscando. Yo mismo he visto una búsqueda nocturna, comprobando lo que el foco de la Policía puede llegar a iluminar cuando apuntan a tu terraza. Pero… ¿usar un caza para esa tarea? ¿En serio? Quiero pensar que es simple ignorancia de alguien que no haya volado en su vida. De noche, a unos 1000 m. de altura (seguramente más) y a esa velocidad, si consigues distinguir alguna avenida o edificación importante, ya te puedes dar por satisfecho (suponiendo que no acabes de cruzar el techo de nubes).

… y así hasta mil.

Quejas por el ruido, temor exacerbado, casos de C.Q.I.A.M (creíamos que íbamos a morir), disgusto porque alguien ha salido a lucirse con el avioncito, clamor para prohibir esos vuelos… Está claro que nadie nace enseñado, todos somos ignorantes totales en alguna materia. Pero de igual forma deberíamos ser capaces de reconocerlo y aceptar que no lo sabemos todo. En lugar de eso te encuentras con que una señora de su casa mantiene su versión mientras duda de lo que un piloto militar con 15000 horas pueda explicar (qué sabrá un piloto de lo que acaba de pasar sobre su casa…).

Porque no tiene sentido que a partir de cierta edad alguien de aquí se escandalice con cierto ruido, que hasta el cierre de la base militar hace unas dos décadas era algo habitual. Es ridículo denunciar un hecho que tal vez ocurra una vez al año, mientras que todas las noches tienes motos, altavoces de coche a todo volumen, borrachos ruidosos de fiesta, el camión de la basura…  que molestan mil veces más y nadie hace ni dice nada al respecto. No es de recibo volver a clamar por el cese de vuelos nocturnos y desvío de rutas, cuando ciertos modelos de avión ya tienen prohibido aterrizar por exceso de ruido y se han modificado las salidas que van hacia el este para alejar los aviones de la ciudad todo lo posible, obligándoles además a ascender mucho más rápido para minimizar el ruido en los barrios que es inevitable sobrevolar. Es absurdo hablar de lucimiento de los militares, cuando hace ya la tira de años que ningún piloto se la juega por “presumir”, la vigilancia por radar es contínua y nadie hace nada que no indique previamente un controlador, ni siquiera en una exhibición hacen nada que no esté ensayado, medido y autorizado con antelación. Es totalmente falso denunciar que hayan pasado rozando la Ciudad de las Ciencias cuando eso implica volar antes en rasante sobre toda la ciudad y de noche (para en escasos segundos esquivar las gruas del puerto), en realidad en ese punto ya cruzaban el techo de nubes y se perdían de vista (si alguien opta por creer a un servidor, que vió y oyó a esos aviones).

Y lo que ya es totalmente inaceptable, es proseguir con el típico linchamiento a las Fuerzas Armadas (al Ejército del Aire en este caso), cuestionando el gasto que supone, la inutilidad de las tareas que realizan (y más a esas horas). Y nuevamente volvemos a la ignorancia. Porque si la gente supiera los cometidos que desempeñan, si fueran conscientes de que el mundo no es el jardín florido en que creen vivir, aceptarían de mejor grado la “molestia” de escuchar un caza alguna vez. Porque si hasta el jardín más idílico tiene sus avispas y sus mosquitos (con sus dichosos picotazos), el mundo real no va a ser menos. Y en tanto no estemos todos en paz, amor y armonía, seguirá siendo necesario que haya un par de tipos de guardia al lado de un par de cazas o haciendo una patrulla nocturna, para que los pobres desagradecidos que estamos aquí abajo podamos seguir durmiendo a pierna suelta. Porque por desgracia en este mundo ya no podemos preocuparnos sólo de las amenazas convencionales, como una incursión militar del vecino. El 11-S ya se encargó de dejárnoslo claro. Y tampoco se trata únicamente de amenazas armadas. ¿Cuántas veces se habrá producido un scramble por un avión en dificultades? ¿Cuántas veces un avión comercial ha tenido que ser escoltado y guiado por uno militar por fallos de comunicación o averías que hacían que no pudiera llegar con seguridad a su destino por sus propios medios?. Me gustaría ver a uno de esos detractores antimilitaristas en un avión que declare emergencia y no tenga más remedio que dejarse guiar por un caza hasta el aeropuerto más próximo. ¿Qué le contestaría a otro que pregunte si estaba justificado que hicieran ese ruido en plena noche?. Si la ayuda del caza ha supuesto llegar sano y salvo en vez de aparecer en los noticiarios, creo que sé a dónde le mandaría.

Yo soy de los que aborrece las molestias nocturnas, sean por  el tráfico, por el típico zoquete con el reguetón a todo volumen, por esos juerguistas que se divierten cantando a gritos por la calle de madrugada, la típica moto con el escape trucado… Y más ahora, desde que tengo en casa dos bebés, aún odio más todo lo que les pueda molestar (y si el tiempo es oro, el tiempo de sueño para un padre es platino con diamantes bañado en tinta de impresora). Pero si es una molestia justificada, me aguantaré y comprenderé que el “daño” que recibo es insignificante frente al bien común que supone esa molestia. Si nadie protesta por una sirena de bomberos o una ambulancia, nadie debería quejarse por el ruido de un caza. Y más aún por estas tierras, que tal y como decía antes, fueron el hogar del Ala 11 hasta no hace demasiado, con los Mirage F.1 volando a todas horas, precedidos por los Mirage III que aún volaban más y anteriormente los F-86 Sabre, de los que había para parar un tren, sin restricciones al ruido y sin tantos miramientos. Eso no parecía molestar a nadie, pero ahora un simple caza (o dos) hace que todo el mundo se rasgue las vestiduras. Valencianos quejándose por un poco de ruido. No os conozco.

Gusten o no, molesten o no, ahí seguirán listos para defendernos en cualquier momento.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sígueme en Twitter