Sé que con este título puede sonar la cosa un poco a ciencia-ficción, tal vez incluso a coña marinera. Seguro que la gran mayoría no ve ningún riesgo en la típica lucecita que usan los gamberros para molestar a Ronaldo en el campo… o a los aviones en aproximación. Sin embargo, cuando Eurocontrol ha celebrado un seminario hace un mes para debatir el tema y en EE.UU. ya se tipifica como delito federal su uso para apuntar a un avión, será que la cosa es más seria de lo que parece. La conclusión de Eurocontrol fue clara: “No hacer nada no es una opción”.

El fenómeno de los punteros láser es bastante reciente. Hasta hace pocos años eran unos instrumentos que estaban muy lejos del alcance de casi todos los bolsillos, quedando reservados para uso profesional. Sin embargo de un tiempo a esta parte es facilísimo adquirir por Internet láseres a precios mínimos, yo mismo he llegado a ver algunos de Clase III por menos de 300€. Los de Clase II pueden costar incluso menos de 100. Este abaratamiento, unido al efecto de imitación que se genera a través de las redes sociales, está haciendo que la moda de apuntar a los aviones con un láser se extienda muy rápidamente, disparándose los incidentes reportados en progresión geométrica año tras año.

¿De qué va esto exactamente?

La idea es sencilla. El gamberro/desaprensivo/descerebrado/delincuente (márquese lo que proceda) se sitúa en las proximidades de un aeropuerto y se dedica a apuntar a los aviones en aproximación con un puntero láser, preferentemente hacia la zona de la cabina. Algunos al parecer también gustan de hacer lo mismo hacia la torre de control. Esto generalmente se suele hacer de noche. ¿Cuál es el efecto para el avión “iluminado”? Pues si el rayo impacta en la cabina pueden suceder varias cosas, a cuál más peligrosa.

Laser

Tal que así se ve la vida con un láser en la cara

De entrada produce deslumbramiento a los pilotos, cuya visión ya va adaptada a la oscuridad, pero si incide directamente en el ojo puede producir una ceguera total o parcial, de forma temporal o permanente, dependiendo de la potencia del dispositivo y/o del tiempo de exposición. Aún en el caso de que no incapacite a la tripulación, es una molestia importante en un momento crítico del vuelo que precisa de la máxima concentración. No sería la primera vez que una mínima distracción o despiste es la causa de un accidente aéreo. Eventualmente los colores de los láseres empleados suelen ser muy similares a las luces de posición de los aviones, por lo que un destello podría engañar a un piloto, pensando que puede haber otra aeronave cerca y provocando posiblemente el reflejo de tomar una acción evasiva innecesaria y peligrosa. No hay más que pensar en lo que ocurre cuando nos cruzamos de noche con un vehículo que lleva las luces largas y aplicarlo a un avión, pero corregido y aumentado.  Alguien podría decirme “sí, bueno, pero hoy en día los aviones pueden aterrizar solos sin que el piloto haga nada“. Sí… y no. Si estamos en un aeropuerto equipado con un ILS CAT III y el avión lleva el equipamiento necesario (y lo está usando en ese momento), es posible que el avión pueda aterrizar con  relativa seguridad. Pero no todos los aeropuertos están dotados de un CAT III ni todas las aeronaves llevan ese equipamiento. De hecho ni siquiera todos los aviones precisan de dos pilotos para su operación (aviones pequeños, cargueros ligeros…), aunque esto tampoco es un factor determinante, ya que, aún siendo dos en cabina, ambos pueden quedar incapacitados a la vez y el resultado sería el mismo. Incluso la simple confusión al momento de ser “iluminados”, aunque sólo dure unos breves segundos, puede ser suficiente para que se produzca una catástrofe. Ciertamente son muchísimas las variables que se pueden dar, demasiadas para enumerarlas todas. Pero lo importante es que, sea el caso que sea, apuntar a un avión con un láser siempre pone en grave peligro la seguridad de ese vuelo.

Láser en cabina

¿Realmente a alguien le puede gustar hacer esto por simple diversión?

Cifras que se disparan.

Las distintas autoridades aeronáuticas ya han tomado conciencia del problema, pero la parte de “ponerle el cascabel al gato” ya es más complicada. De entrada estamos hablando de un aumento más que significativo en el número de casos reportados. En el Reino Unido se tiene constancia de 30 incidentes en 2007, en septiembre de 2011 rondaban los 1600. Eurocontrol recibió 8 reportes voluntarios (EVAIR) en 2008, en 2010 fueron 500. Los datos de la FAA recogen 500 incidentes en 2005, 1049 incidentes en 2010, este año ya van por 2250 (cifras de hace un mes o dos). En los estados de la Unión Europea se reportaron 1048 incidentes en 2009, en 2010 la cifra sube a 4266. No hace falta ser un as de la estadística para apreciar una alarmante tendencia alcista.

Ante estas cifras los americanos no se han quedado de brazos cruzados. De entrada han equiparado en su código penal el ataque con láseres a cualquier otra interferencia ilícita en las operaciones de una aeronave (como podría ser un secuestro, por ejemplo). La multa impuesta por la FAA sería de 10.000$, pero en caso de que se pueda imputar un delito federal hablaríamos de 20 años de cárcel y 250.000$. De hecho el próximo 16 de diciembre un hombre será juzgado en Dallas por ese delito, otro individuo fue condenado a 30 meses de prisión en 2009 por usar otro láser contra un avión en 2008 en California. El último paso de la FAA ha sido el de crear una web dedicada a recopilar informes de estos incidentes. Mientras tanto Eurocontrol finaliza su seminario con la conclusión de que hay que hacer algo, sí o sí. La cuestión es la velocidad con la que se empiecen a tomar medidas. Todavía no ha ocurrido ninguna desgracia, pero ya se han registrado unas decenas de casos, tanto de pilotos como de pasajeros, con problemas oculares debidos a la iluminación de un láser. A veces hay suerte y se puede detener a los atacantes, como se ve en este vídeo. Suerte o mucha estupidez por parte del individuo, es difícil esconderse en la oscuridad con un laser encendido en la mano.

Punteros láser

Bonitos, pero nada inofensivos

¿Qué hacer al respecto?

El problema no es sencillo. Legalmente es difícil acusar a alguien de tener voluntad de cometer un crimen o un acto terrorista, en tanto que la mayor parte de las veces el autor no es realmente consciente del peligro de su acción (o eso quisiera yo pensar). Eso no quita para que haya que cortar el problema de raíz a base de aplicar duras sanciones. Sin duda la concienciación sería lo más efectivo. Por más que a muchos se lo parezca, un láser no es un juguete. Hay algunas voces que podrían hablar de prohibición, sin embargo eso sería totalmente injusto para los usuarios lícitos de estos punteros (presentaciones en público, ingeniería, arquitectura, astronomía, airsoft…). Es como si se prohibiera la venta de martillos porque pueden ser un arma en potencia. Aunque también es cierto que sí que habría que limitar el tipo de producto al que se puede acceder libremente. Un láser de categoría 1 es totalmente inofensivo, uno de categoría 2 puede causar algún daño ocular si se usa con deliberada negligencia (el Sol mismo a efectos prácticos es un láser de cat. 2) y ya puede verse desde un avión a unos cientos de metros (estos empiezan a tener su riesgo). Si subimos a categoría 3 ya encontramos artilugios que fácilmente se podrían equiparar a un arma, con capacidad de prender un fuego a varios metros, provocar quemaduras profundas en la piel… Curiosamente estos últimos se pueden conseguir a un precio similar al de una consola (y no vale la pena mencionar ya la potencia que puede tener uno de clase 4). A partir de ahí sí que habría que hablar de regulación. Si para ciertos medicamentos hace falta receta, si las armas no se venden sin una licencia, si no se pueden manipular determinadas substancias sin un permiso especial… obviamente se tendría que regular el que un láser de cierta potencia caiga en manos inadecuadas. Seguro que nadie dejaría jugar a un niño con una motosierra, pero no pasa nada si se pone a quemar cosas con un láser. El problema es que no hay un consenso al respecto y cada país aplica una normativa distinta. En algunos se puede comerciar libremente y en otros algunos tipos están directamente prohibidos, aunque desgraciadamente eso no impide que aún as´se puedan conseguir por Internet.

Se me ocurre que el spotter podría ser otra víctima colateral del problema de los láseres. Si esta “moda” sigue aumentando a este ritmo, llegará un momento en que las autoridades endurecerán las medidas de seguridad en las cercanías de los aeropuertos. Cualquier individuo merodeando por las cercanías podría ser sospechoso y, como tal, “invitado” a desalojar la zona, sobre todo si se le ve cargando artilugios extraños, aunque sean cámaras y objetivos. Esta medida, de darse el caso, sería bastante ineficaz. El mismo daño se puede hacer desde el perímetro del campo que desde una terraza próxima o cualquier otro lugar cercano a un aeropuerto. Evidentemente no pueden vaciar un perímetro de varios kilómetros en torno a la pista. Lo mejor sin duda sería que los propios spotters colaboraran en la localización e identificación de individuos sospechosos de llevar un láser. Lástima que estos operen principalmente de noche, no conozco a muchos spotters que fotografíen a esas horas.

Lo malo es que mientras no dejen de producirse casos algo hay que hacer… y pronto. Los más pesimistas auguran que no se darán pasos realmente importantes hasta que no ocurra una catástrofe. Yo prefiero pensar que se están dando los pasos necesarios en la dirección correcta, aunque muy despacio. De producirse una tragedia posiblemente las medidas a tomar serían demasiado precipitadas, posiblemente desproporcionadas y seguramente bastante ineficaces. Sobre todo lo importante es que la gente se conciencia de que no es una amenaza que afecte únicamente a los aviones. Lo vemos de vez en cuando en los partidos de fútbol (por no mencionar otros cientos de usos no apropiados que pueden tener) y la única reacción es enfadarse ó reir la gracia, según el equipo del jugador incordiado. Esperemos que no sea necesario que Ronaldo (o cualquier otro futbolista) quede incapacitado por culpa de un láser para que pase a ser un tema prioritario y se tomen medidas más serias al respecto.

Ronaldo con láser en la cara

Aunque no me gusta el fútbol, creo que ni Ronaldo ni nigún otro futbolista debería ser tratado así

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