Con este título uno podría pensar… ¿qué tiene que ver una cosa con otra?. Pues tiene cierta relación, al menos para mí. Es el barco en el que pasé mi luna de miel, allá por 2008. Su hundimiento me ha puesto bastante nostálgico y, al igual que todos los que tuvimos ocasión de formar parte de su breve historia, estamos estos días revisando nuestro baúl de los recuerdos, revisando fotos, pasando los videos que hicimos… Supongo que intentamos apartar un poco la tristeza que nos da ver el marco de tantos buenos momentos hecho un despojo contra las rocas.

La verdad es que se podrían contar mil y una cosas, la semana que dura el crucero es muy intensa y da para acumular una cantidad increíble de fantásticos recuerdos, los sitios visitados, el trato exquisito de la tripulación, las amistades que se hacen (que años después todavía perduran)… No sé si este blog daría para contarlo todo de tirón, aunque ya sabemos que cuando me pongo a escribir me cuesta bastante no extenderme mucho. Pero no lo haré, a fin de cuentas no creo que sean historias que puedan interesar a mucha gente, aparte de a quien las cuenta. ¿Y a qué viene entonces lo del spotting? Viene a que, para bien o para mal, tal y como contaba en alguna entrada anterior, el amante de la aviación siente “la llamada” incluso cuando está en mitad del Mediterráneo, alejado de cualquier aeropuerto y con un anillo de boda recien puesto en el dedo.

A pesar de haberme prometido a mi mismo (y a mi mujer) que nada de aviones durante esa semana, no pude evitar que los aviones vinieran a mí. Pocos, pero vinieron a mi encuentro. Si me pillaron con la cámara en la mano… ¿bueno, para qué engañarnos?, la resistencia es inútil.

Hidroavión DHC-3 OtterEn realidad lo único que saqué de forma decente fue este De Havilland Canada DHC-3 Otter, en el puerto de la Valeta (Malta). Precisamente estábamos atracados junto al embarcadero, lo cual me permitió en un momento de despiste salir a cubierta a echarle unas fotos. El aparato se dedica a hacer vuelos turísticos por la isla. En estos enlaces se le puede ver cuando salía y cuando llegaba. Días antes, mientras dejábamos Mallorca, nos sobrevolaron varios aviones en aproximación a su aeropuerto. Y claro, si estás en el balcón del camarote sacando fotos de la isla… involuntariamente pasa lo que pasa, no se puede evitar. Las fotos son malas, la verdad, están sacadas al vuelo (nunca mejor dicho) pero ahí están. Además queda claro el orden de llegada y el rumbo del barco. Un 737-800, seguido de uno de los últimos Fokker 100 de Air Berlin y luego otro 737 de HapagFly. Curioso, cuántos alemanes llegando a Mallorca, ¿verdad?

Y es que no se puede evitar, se ponga uno como se ponga :-).

Bromas aparte, aquel crucero nos dejó con un montón de buenos recuerdos. Fue tan especial que confiábamos en poder repetir alguna vez en el mismo barco, aunque por desgracia no sabemos si eso podrá ser posible. Al menos nos quedan unos cuantos gigas de fotos y varias horas de video, para recordar cada detalle de cómo fue y no como lo vemos estos días en los informativos. Y ya que el sitio se llama Nosoloaviones, permitidme que por una vez comparta algo que nada tiene que ver con la aviación. Este video es uno de los capítulos del DVD de aquel viaje (que todavía tengo pendiente de terminar de montar), es algo rudimentario ya que la cámara estaba recien estrenada y tampoco se pretendía hacer un gran reportaje. La banda sonora puede ser algo “horterilla”, pero los que estuvimos allí entendemos el por qué. No voy a agobiar a nadie con las escalas, son sólo unos minutos visitando el barco y alrededores, para quien le pueda interesar. Es mi particular “Yo estuve allí”.

P.D.- En un momento se ve una toma nocturna durante un cruce con el Costa Mágica, no estoy seguro de si al fondo se ve Giglio o Elba, pero incluso con el zoom (muy inestable) se ve a qué distancia se debía haber navegado.

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